miércoles, 15 de mayo de 2013

Palabras de agradecimiento

 


 Les escribo hoy para rendir un homenaje a cada integrante del club de Responsabilidad Social de ESPOL quienes hicieron posible la ejecución de un proyecto que construye una nueva sociedad, que rompe todo esquema y paradigma conocido y nos muestra que nuevamente no es a cuantos ayudamos, sino la intención de dar de nosotros lo mejor para cambiar y aportar a la sociedad desde nuestras realidades.

   


 Rendimos homenaje al joven politécnico responsable con la sociedad, quien entiende que no es el fruto lo que esperamos, sino la entrega por devolver las sonrisas, la dignidad y la esperanza a quien hoy nos necesita. Es un estilo de vida, una lucha sin fin que consiste en el vencimiento de uno mismo, con una determinada determinación de buscar los mecanismos necesarios para devolver lo que generosamente hemos recibido. 




 El varias veces primer ministro de Reino Unido, Benjamín Disraeli decía: “Casi todo lo grande ha sido llevado a cabo por la juventud” precisamente por ese ímpetu y deseo de transformarlo todo en búsqueda de sociedades más humanas y humanizadas. Los jóvenes somos futuro de las naciones, pero no olvidemos el presente, la construcción del mismo es deber moral de cada uno de nosotros. Se nos ve con confianza y amor, pues poseemos “lo que hace la fuerza y el encanto de la juventud: la facultad de alegrarnos con lo que comienza, de darnos sin recompensa, de renovarnos y de partir de nuevo para nuevas conquistas”, por lo que estamos llamados a “ensanchar nuestros corazones a las dimensiones del mundo, a escuchar la llamada de nuestros hermanos y a poner ardorosamente a su servicio nuestras energías” a ser “puros, generosos, respetuosos, sinceros, para poder edificar un mundo mejor que el de nuestros mayores”[1] .


   

 El camino recién empieza, pero un kilómetro empieza con unos pasos, no nos desanímenos frente a las dificultades, que estas sean las que arraiguen en nosotros la convicción de que podemos hacer una donación de nosotros por el bien común. Gracias a todos, ganaron ustedes una experiencia genial que nunca olvidarán, ganó la sociedad porque hoy por hoy puede contar con ustedes en la construcción de una "civilización de amor”.


 Muchas gracias.


   



 [1] Benedicto XVI “las culturas juveniles emergente”.